Han pasado ya unos días desde que el Gobierno ha decretado el estado de alarma por coronavirus, mediante Real Decreto 463/2020, el 14 de marzo de 2020 por la crisis sanitaria a la que nos estamos enfrentando. 

Qué es el coronavirus

El coronavirus es una infección por virus que se propaga muy rápidamente por contacto. No dejamos de leer las recomendaciones sobre cómo debemos lavarnos las manos, evitar el contacto con otras personas, mantener una distancia de seguridad, evitar tocarnos la cara… Todas ellas tienen en común un factor determinante para frenar la propagación: aislamiento.

 

Medida por excelencia: aislamiento

Para propiciar este aislamiento es para lo que el Gobierno ha declarado el estado de alarma, se han garantizado los servicios mínimos y para lo que miles de empresas han optado por el teletrabajo.

Ya he compartido en FB mi postura sobre el teletrabajo: #YoMeQuedoEnCasa, porque entiendo que esta infección se puede controlar más rápidamente cuanto menos contacto exista y menos oportunidades tenga el virus de propagarse. En esta ocasión, como en otras muchas, hay que pensar más allá de uno mismo y centrarse un poquito en los demás, ser empático y solidario, quizás no te contagies o si te contagias no te afecte, pero para mucha gente es muy arriesgado contagiarse, y para evitarlo lo mejor es quedarse en casa, es nuestro pequeño granito de arena.

 

 

Conflictividad en el régimen de visitas

Vamos a adentrarnos en el tema al que dedico este artículo. En los últimos días, se están publicando distintas opiniones sobre qué ocurre con la custodia compartida y con los regímenes de visitas en estos días de encierro.
Es evidente que no se pueden concretar unas disposiciones comunes a todas las situaciones existentes, porque cada una tiene sus particularidades y hay que atender al escenario concreto. El punto común y que siempre debe tenerse muy presente es el interés supremo del menor.

 

Interés supremo del menor

Ante una situación de crisis matrimonial en la que tenemos menores, siempre hay que atender al interés superior de los menores. Esta idea tiene que ser una constante en el pensamiento de los progenitores de esos menores.
Los motivos por los que se produce un divorcio o una separación son muy diversos, pero siempre, estos motivos afectan a los integrantes de la pareja o matrimonio, nunca a los menores.
Muchas veces se piensa que los niños no se dan cuenta o no nos escuchan o no entienden, pero está demostrado que se enteran de todo y que cuando la situación es tensa lo pasan muy mal.
Tanto si el régimen adoptado por Sentencia es la guarda y custodia compartida, como la monoparental, tenemos que tener en cuenta que estamos en un momento de crisis sanitaria, que se ha restringido la libre circulación, por lo que antes de enfadarnos con nuestros contrarios, debemos hacer primar el sentido común.

 

Siempre debe primar el acuerdo

Si normalmente intento convencer de que siempre es mejor llegar evitar el conflicto, hacer las cosas por las buenas, siempre que las decisiones afecten a los menores, todo ello pensando en el interés de los niños afectados, ahora más que nunca debe primar el acuerdo entre los progenitores. Somos los adultos responsables y los menores dependen de nuestras decisiones.

 

Recomendaciones, posturas, etc.

Se han dictado muchas recomendaciones, la mayoría referidas a los regímenes de custodia monoparental, que son los que pueden ocasionar más problemas, desde las más radicales que suspenden cualquier tipo de visitas, a otras más flexibles que establecen que todo lo fijado en Sentencia es susceptible de ejecución y que, por tanto, debe continuarse con total normalidad, hasta otras intermedias que únicamente descartan las visitas intersemanales, manteniendo los fines de semana alternos.

Todas las posturas son defendibles, lo importante es que los progenitores adopten las más convenientes a los menores, y no a sus propios intereses. Frente a las ganas de pasar tiempo con nuestros hijos, tenemos que pensar en su seguridad. ¿Qué va a ser lo mejor para ellos? ¿Es posible trasladarles sin riesgo?

En cada caso, habrá que adoptar una solución. Pero, por favor, siempre atendiendo al interés supremo del menor.

 

Contacto:

Para cualquier problema que os pudiera surgir en esta materia, no dudéis en poneros en contacto conmigo, telefónicamente eso sí (979 162 055 – 671 291 118). Estaré encantada de atenderos y de buscar una solución a vuestro caso concreto.

Es cierto que los días pesan y que cada vez se hace más cuesta arriba, pero lo que tenemos que pensar es que nos vamos acercando poco a poco a la solución.

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